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La depresión post parto se puede evitar con la psicología

la depresión post parto

Conoce en este artículo todo sobre la depresión post parto y los cuidados que se deben tener, además de la psicología como fuente de ayuda.

La depresión post parto: durante los nueve meses de embarazo, la mujer en la gran mayoría de los casos nunca piensa en el estrés post parto, por lo cuidados que debe de tener y la emoción de la llegada de su bebe a este mundo. Sin embargo, el pensamiento “nunca me va a pasar a mi” debe de cambiar y es mejor prevenirlo. Para evitar la depresión después del parto o para darte cuenta que estás adentrándote en ella debes detectar los síntomas y tratarlo lo antes posible para evitar que se apodere de ti y, sobre todo, evitar las graves consecuencias que pueden tener en tu vida.

Recomendaciones:

  • Lo primero que debe hacer la embarazada es organizar su futura vida tras el parto. Sabiendo que todas las mujeres son candidatas a estos trastornos emocionales, hay que saber prevenir. Por ejemplo, puedes preparar las ayudas que tendrás en casa, organizar tu agenda, tener lista la ropita del bebé, etc. Además, no hay que idealizar el futuro próximo y pensar que todo va a ser y tiene que ser perfecto, hay que estar preparada para el trabajo, los imprevistos y el estrés que supone la llegada del bebé”. Así podrás evitar la temida la depresión post parto.
  • No intentes abarcar con todo y menos mientras te recuperas del parto. Tu hijo necesita tu atención exclusiva así que olvídate de compromisos sí, pero también aprende a delegar en familiares y en tu marido para que puedas tener tiempo para ti, por poco que sea. Pide ayuda sin miedo. Para atender a tu hijo adecuadamente debes estar descansada, así que hazlo siempre que puedas. Duerme o echa cabezadas siempre que tu hijo duerma o cuando alguien de tu confianza esté atendiéndole. Además de descansar, también debes comer bien. Mantén una dieta equilibrada comiendo vegetales, fruta, cereales, carne y pescado.
  • Las personas sufrimos cuando percibimos algo como amenazante o estresante y sentimos que no disponemos de recursos para hacerle frente. La llegada de un hijo es una situación llena de cambios y con una gran carga tanto física como emocional para la madre, por lo que disponer de recursos y poner en marcha distintas estrategias de afrontamiento favorecería, sin duda, la adaptación a este período.
  • Es importante que la madre no abandone su cuidado y alimentación, descanse cuando sea posible y aprenda a delegar y a pedir ayuda, permitiéndose no hacer las cosas “perfectamente” y aprendiendo a expresar sus temores y sentimientos.
  • Además, compartir momentos de intimidad con la pareja, realizar actividades gratificantes (que también pueden llevarse a cabo en casa) e incluso acudir a un grupo de apoyo a la lactancia potenciaría su sensación de control, uno de los principales factores de protección para el desarrollo de desajustes emocionales.

La llegada de un bebé ya son suficientes cambios como para adentrarte en mudanzas u otras actividades que te puedan producir estrés. Intenta tener los menos cambios posibles mientras te acostumbras a tu nueva vida en familia.

Conclusión:

Si alguna vez has sufrido la depresión post parto, no significa que en futuros embarazos también te ocurra, pero al mínimo síntoma acude a tu médico para que te oriente y, sobre todo, debes darte cuenta tú para poder trabajar contigo misma y solucionarlo.