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Conoce cómo la psicología ayuda a sobrellevar la muerte de un ser querido

La muerte de un ser querido es un proceso doloroso y que forma parte del ciclo natural de la vida, pues todo lo que vive acabará muriendo algún día.

Los psicólogos conocen las leyes de aprendizaje subyacentes al comportamiento humano, por lo que pueden explicar por qué los pacientes se sienten mal o se comportan de una manera que les está causando un problema. Analizan las variables que han llevado a esa persona a esa situación y los factores que hacen que la situación problemática se mantenga.

Antes de saber cómo una terapia psicológica nos ayuda a superar un duelo tenemos que saber:

¿Qué es el duelo?

El duelo es la etapa posterior a la pérdida de una persona por la que sentimos un vínculo emocional, sea familiar, amigo, compañero, etc., y que nos es completamente necesaria para reorganizarnos sentimental, cognitiva y socialmente, aceptar el que la persona se ha ido y emprender un nuevo camino con dicha ausencia.

Como nos ayudan los psicólogos en esta etapa de duelo.

Los psicólogos nos ayudan cuando se detecta la necesidad de iniciar un tratamiento, debido a que el proceso de duelo está siendo proporcionalmente desmesurado en cuanto a la temporalidad, las reacciones, las emociones, etc…

Las tareas que se realizarán para la elaboración del duelo son las siguientes:

  • Aceptar la realidad de la pérdida.
  • Trabajar las emociones y el dolor de la pérdida.
  • Adaptarse al medio en el que el difunto está ausente.
  • Recolocar emocionalmente al fallecido y continuar viviendo.

Para lograr estas tareas seguiremos los siguientes pasos en la intervención:

  • Descartar enfermedades físicas: cuando el paciente presenta un síndrome físico se debe descartar la existencia de alguna enfermedad física.
  • Acordar un contrato y formar una alianza: El paciente debe comprometerse a explorar su relación con la persona o personas implicadas en la pérdida.
  • Revivir recuerdos del difunto: Se habla de la persona que ha muerto intentando construir una base de recuerdos positivos hacia el difunto.
  • Evaluar qué tareas del duelo plantean problemas al paciente y tratarlas: la tarea 1 (la aceptación de la realidad de la pérdida) la tarea 2 (el trabajo de las emociones y el dolor de la pérdida), etc.
  • Afrontar las emociones que suscitan los recuerdos o la ausencia de las mismas: suele ser probable que detrás de los sentimientos positivos hacia el difunto también se escondan sentimientos de ira por acontecimientos pasados que son necesarios tratar.
  • Explorar y desactivar los objetos de vinculación: Normalmente en un proceso de duelo suele haber objetos simbólicos que la superviviente conserva y que le permiten mantener con el fallecido una relación externa.
  • Ayudar al paciente a aceptar que la pérdida es definitiva.
  • Ayudar al paciente a proyectar una vida nueva sin el difunto.
  • Evaluar las relaciones sociales del paciente y ayudarle a mejorarlas.
  • Ayudar al paciente a afrontar la fantasía de finalizar el duelo.

Recordemos que el tiempo es necesario para recuperarse y que hay distintas formas de manifestar el dolor por la pérdida.